Sobre los últimos días: sábado. Intentando esquivar los compromisos en torno a una caña y un pincho. Me agobia repetir siempre lo mismo; me abruma la falta de imaginación a la hora de quedar con las amistades. No es que de vez en cuando no sea necesaria una comida entre amigos, pero repetir fin de semana tras fin de semana es de una vulgaridad que clama al cielo. Falsas excusas para no caer en ella. Sábado en la noche, First Mod Meeting en Talavera. Más que bailar, la gente miraba un poco atónita y encorsetada por esa sensatez mostrenca y garbancera que invade esta ciudad. A los platos, pinchadiscos de Madrid y Toledo. Tomorrow, Who, Kinks, Easybeats, Blues Magoos, Pink Floyd, Blue Cheer, Nueva Ola y recoleterias de la colección de Héctor. Volví a ver a Olaya, y me sigue fascinando como las veces anteriores que me he encontrado con ella. Se habla de un futuro encuentro en Toledo. Deseo volver a verla, aunque no sé por qué. Hasta la seis de la mañana con Javier, degustando los deliciosos cohombros de Casa Gómez, puro vicio.
El Domingo, cinco horas delante del televisor viendo la versión extendida de El retorno del Rey. Mi agradecimiento a los publicitarios por llenar los intermedios de anuncios y permitirme la visita al frigorífico, al excusado, el lavado de los platos y el fregado de la cocina. Arte para quehaceres domésticos.
El Domingo, cinco horas delante del televisor viendo la versión extendida de El retorno del Rey. Mi agradecimiento a los publicitarios por llenar los intermedios de anuncios y permitirme la visita al frigorífico, al excusado, el lavado de los platos y el fregado de la cocina. Arte para quehaceres domésticos.

0 Comments:
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home